lunes, 29 de enero de 2007

LA LEYENDA DEL PIANISTA

Un monólogo y un piano. Un maravilloso piano de cola. La actuación natural hace que el monólogo de una hora no te haga adormecerte, la historia es bonita y se te vienen muchas imagenes a la mente. Muy bien logrado y muy buena música. Y cuando decían que el pianista había tocado la mejor melodía, no la tocaban, estaba a tu imaginación. Así, quedó para cada uno de los espectadores una melodía distinta, un barco distinto, un hombre distinto, a través de una misma historia con un mismo actor.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio